Sobre nosotros

Todo comenzó con una pregunta absurda, de esas que te vienen a la cabeza en los momentos más inesperados. Estaba viendo llover desde la ventana cuando, de repente, me pregunté: Si nosotros tenemos chubasqueros para protegernos de la lluvia, ¿por qué los peces no tienen los suyos?
Al principio, me reí de la idea. Era ridícula. Los peces viven en el agua, ¿qué sentido tendría un chubasquero para ellos? Pero cuanto más lo pensaba, más sentido empezaba a tener. ¿Y si un pez quisiera mantenerse seco? ¿Y si los peces de acuario quisieran protegerse del agua sucia tras una tormenta? ¿O si simplemente quisieran llevar ropa de moda?
La idea se convirtió en una obsesión. Diseñé los primeros prototipos con materiales impermeables, intentando encontrar la forma perfecta de cubrir a un pez sin limitar su movimiento. Al principio, fue un desastre. Los primeros modelos se deslizaban, los peces parecían incómodos y, para ser honesto, mi familia empezó a mirarme raro. Pero no me rendí.
Después de meses de pruebas y ajustes, logré crear el primer chubasquero para peces funcional. Ligero, ajustable y con suficiente estilo como para que cualquier pez se sintiera especial
